Las fotografías de paisajes y de fauna que aparecen en este Blog y los textos que las acompañan están hechos por mi, a menos que se diga lo contrario.
Puedes utilizar las imágenes y hacer referencia a los textos libremente, pero siempre citando la fuente y al autor. Gracias

lunes, 5 de mayo de 2014

Pajareando por Marruecos

En el puente de mayo, Alvaro García de los Ríos, mi novia y yo, nos liamos la manta a la cabeza y preparamos un viaje de esos que necesitas varios dias después para descansa de él. El objetivo no era otro que llegar a la zona sur de Marruecos, conociendo la zona del Atlas y sin dejar de turistear un poco. Algunos hacen este tipo de excursiones o viajes y lo dedican expresamente a pajarear y a tachar aves nuevas sin conocer lo más típico de la zona. Para mi es respetable pero no lo comparto. Como podeis pensar, el plan era muy muy ambicioso. Pajarear y turistear lo más posible llegando lo más lejos y aprovenchando cada minuto de luz. Todo comenzó a las 3:30 de la mañana cuando salimos de Puerto Real para coger el ferry que nos dejaba a las 7 en Ceuta. Allí nos esperaba Alvaro, desayunamos ya las primeras tortitas típicas marroquies y cruzamos la frontera. La niebla era increible pero cuando subimos por la autopista con dirección Tanger vimos ya la primera imagen espectacular del viaje.



Ya nos pusimos a devorar kilómetros por la autopista viendo algunos coches que parecían de todo menos seguros, a personas cruzando por la autopista, 4 personas en una vespino....en fin, ya estábamos en Marruecos. 


Con las pertinentes paradas para estirar las piernas y la constante subida de temperatura hasta los 32 grados, llegamos a Marrakech a las 17:30 aproximadamente y decidimos seguir subiendo hasta el Atlas y conocer la estación de ski de Oukaimeden. Alli bajó la temperatura más de 10 grados y se estaba de lujo.


 La garganta es preciosa y cada vez que ganas altura se va acercando la pared de enfrente y el río se acercaba más a la carretera.


En el río pudimos ver lavandera cascadeña y mirlo acuático. Cuando llegamos a la estación de ski nos paramos en el pantano porque los anfibios tenían un conciertazo de los buenos. Aquí vemos a la rana verde norteafricana.



 Y esta ranita meridional llenaban de sonido todo el valle.



Como no había nada de nieve, decidimos carrilear para ver que encontrábamos y tuvimos la suerte de poder ver varias parejas de alondra cornuda del Atlas.



y la collalba de seebhon.



Cambiamos de carril y subimos hasta un collado donde me quedaría todo el día. las vistas del atlas eran impresionantes

  
Y de la estación de ski



El coche y el conductor se han portado de forma ejemplar durante este agotador y exigente viaje.



En aquel collado vimos un par de parejas de colirrojos diademados con el celo al 100%



  Y a este pequeño gecko diurno del atlas. Endémico del Toubkal. Una joyita para los herpetólogos.



Nos llevamos una gratísima sorpresa en aquel collado cuando vimos esta ardilla moruna.



Cuando bajábamos hacia Marrakech, encontramos en la carretera a este precioso ejemplar de sapo mauritanico.


Bajamos a Marrakech y fuimos a cenar a la plaza de Yamaa el Fna. Era la segunda vez que visitaba esa plaza en mi vida y tuve la misma sensación especial cuando entré en ella. Es un lugar mágico de obligada visita.



Dormimos menos de lo que deseamos pero teníamos que partir hacia Ait ben haddou. Pasamos por el Puerto de Tzin Tichka. Alli vimos a los gorriones chillones, chovas y una pareja de camachuelos trompeteros que pasaron demasiado deprisa para poder disfrutarlos.



Los bulbules naranjeros nos acompañaron durante todo el viaje.


Llegamos a medio dia a Ait ben haddou, patrimonio de la humanidad y que es un locura no entrar a visitarlo.



Andar por sus calles es una auténtica delicia y parece mentira que esos edificios tan altos se mantengan en pie con los materiales con los que están construidos.


Cada vistazo que das se merece una fotografía.


Ya sea por fuera o por dentro del pueblo.

 
Justo antes de entrar en el pueblo tiene un par de perspectivas que son dignas de fotografía.



Al salir del pueblo, nos llevamos otra sorpresita viendo a la perfección una pareja de perdiceras. No esperaba tener este avistamiento en un lugar tan "muerto" como éste. Aquí tenemos a la hembra.



Y aquí al macho. Nos pasaron muy cerca y de forma muy confiada teniendo, posiblemente, el mejor avistamiento de esta especie, en vuelo, que he tenido en mi vida. Estuvieron varios minutos sobrevolando por encima de nuestras cabezas.


Seguimos el camino, pasamos por Ourzarazate y vimos nuestros primeros ejemplares collabas yebélicas y de abejarucos persas.


Los escribanos saharianos son muy comunes y confiados. Tienen un comportamiento parecido a los gorriones de nuestras ciudades.

 Las tórtolas senegalesas también nos acompañaron durante todo el viaje.

 
Paramos a comer en un restaurante donde teníamos unas vistas muy chulas del palmeral.


Como veis a la izquierda, se estaba oscureciendo el oeste y cuando estabamos en medio del almuerzo, se lio una tormenta impresionante. Nos lo pasamos genial y nos hartamos de reir. lo mejor fue la bajada de temperatura que nos refrescó el resto de la tarde.


Estuvo un rato lloviendo y se me vino a la mente mi anterior visita a la zona donde nos pilló una tormenta de arena. 


Dejó de llover y empezamos a ver los primeros dromedarios del viaje.


Llegamos a la ruta de aves esteparias y desérticas por excelencia. Tagdilt track no es ningún lugar diferente a lo que llevábamos viendo durante horas pero todos los pajareros tienen una visita obligada a la zona y en ella se ven aves que no se suelen ver por ningún otro lado. Mi humilde opinión es que es este lugar esta muy visitado por pajareros y que se ven cosas por ese motivo. Creo que si se le presta atención a cualquier otra llanura predesértica de la zona se verían aves muy similares. Lo malo es que nadie vive tan cerca de alli para comprobar esto. jejeje,


En un par de horas antes del atardecer pudimos ver algunas aves que nunca había visto antes como el corredor sahariano.


Alondra sahariana


Collalba desértica


Y alondra ibis.


Dormimos en Dades, y a la mañana siguiente dimos otra vueltecilla por la zona antes de empezar a subir hacia Fez. La noche anterior llamamos al guia que está encargado de llevar a los pajareros a ver al buho desertico y a los chotacabras egipcios para decidir si hacíamos la locura de bajar hasta el desierto a verlo o no, pero nos comentó que este año no ha localizado ni al buho ni a los chotacabras, por lo que decidimos subir y asi ganar camino para el dia siguiente. Durante la visita mañanera vimos lo mismo que al dia siguiente más varios ejemplares de este precioso roedor. Aqui vemos un Herbo dorado. 


Pasamos por el valle del ziz. Valle que no me esperaba que fuera asi y que parecía, en algunos lugares, que iba en coche por un paisaje hermano del valle de Ordesa, pero sin ningún tipo de vida por sus laderas.


32 fueron los grados que marcaba el coche en esta ocasión. No quiero ni pensar lo que caerá allí en agosto...Debe ser un auténtico horno. 


Cuando dejamos ya el valle, cogimos dirección a Azrou para visitar su cedral. Cuando dejamos el predesierto y empezamos a ver los primeros cedros vimos algunos cuervos deserícolas.


Por el camino pudimos, ver en una laguna, un espectáculo que aqui en España es totalmente imposible. Los nidos de zampullines chicos y de fochas morunas estaban junto a la carretera y se comportaban de manera muy muy confiadas.


Era entrañable ver a la focha moruna mientras le daba de comer a sus pollos.


Y a esta otra subiendo a su nido.


Aquí vemos la distancia a la que estan hechas las fotos. Desde el coche se veían perfectamente y no se molestaban en absoluto a las aves.


Los tarros canelos también hicieron acto de presencia y vimos varias parejas.


En esa zona, antes de llegar al cedral, pudimos ver también collalbas de seebohm y colirrojos diademados. Llegamos al Cedral con las últimas luces pero no tuvimos suerte, esta vez ,con el levaiant ni con los macacos y seguimos hasta cenar.


La idea era ir hasta Meknes a dormir, pero el rey andaba por alli y estaba todo lleno y colapsado, por lo que cambiamos el destino y fuimos a Fez. Fez no lo conocía y de esta forma también pudimos ver su medina a la mañana siguiente.


La zona de su medina me encantó y, andar pos sus callejuelas, en todo un placer.


Había un tramo que me encantó porque estaba techado de madera. Lástima que era festivo y había muy pocas tiendas abiertas.


Entramos en un mercado y vimos la típica carnicería del país con sus cabezas de corderos colgadas. 




Lo que es impactante es la cantidad de vencejos reales que anidan en esas murallas. Son tantos y te pasan tan cerca, que puedes ver cada detalle del ave. Los nidos están a escasos metros de altura y los puedes ver entrar y salir de ellos a la perfección.


Salimos de Fez y pusimos dirección a ceuta pasando por Chaouen y cruzando la frontera a las 20:10 pillando el ferry de las 21:00. Lo bueno de coger ese ferry fue poder disfrutar de un precioso atardecer en medio del estrecho teniendo a la izquierda el continente africano y a la derecha el europeo.


A las 23:30 llegamos a casa deseando pillar la cama. jeje.
La ruta seguida ha sido


Las especies nuevas para han sido: Colirrojo diademado, collalba desértica, collalba de seebohn, alondra
sahariana, alondra ibis, alondra cornuda del Atlas, corredor sahariano, cuervo desértico, abejaruco persa, escribano sahariano, camachuelo trompetero, ardilla moruna, ranita verde norteafricana y herbo dorado.
En definitiva, un viaje a todo tren repleto de sensaciones, viviencias y de especies nuevas.
Gracias a Alvaro Díaz Pastor y a Victor Guimera por sus valiosas indicaciones.


Salud

2 comentarios:

  1. Impresionante...gracias por la crónica y enhorabuena por las fotos, muy buenas.
    Alfredo Ortega

    ResponderEliminar

Entradas populares